martes, 8 de noviembre de 2016

La obsesión masculina por el sexo anal


Jamás se pensó hace unas décadas que el sexo anal estaría tan normalizado que pasaría a ser casi tan practicado como el vaginal y en este sentido las productoras de películas han tenido mucha de la culpa.

Los profesionales del porno vieron un filón en el coito anal y poco a poco nos lo han ido metiendo tanto que se hace raro ver a una pareja follando en un video xxx sin que le dejen el agujero del culo como un auténtico colador.

Personalmente estoy contento con esta nueva filosofía porque cuando tu chica está con el periodo o quieres eyacular dentro de ella sin usar protección, pues es una alternativa perfecta y además el placer es realmente extremo, ellas pueden hacer fuerza y aprisionar tu pene de tal forma que te de siempre la sensación de estar haciéndolo con "una virgen".

También ellas han avanzado mucho en este sentido y han perdido gran parte de ese miedo enfermizo que tenían a que un rabo entrase por su agujero trasero, es más, a veces hasta lo prefieren porque así nos despachan mucho más rápido cuando nos ponemos pesados, aunque también hay que reconocerles el mérito porque muchas lo hacen simplemente por amor y odian la práctica del sexo anal.

No suelen haber términos medios en este aspecto, las chicas dicen que les fascina o que lo odian, pero las que le han cogido el gusto aseguran que han logrado alcanzar unos orgasmos anales que no los han alcanzado ni vaginalmente hablando. A nosotros particularmente nos da bastante igual, pero es sabido que tenemos una fijación enfermiza por la sodomía y en esto estaremos todos de acuerdo.

Muchos hombres tienen miedo a que les guste demasiado y esto les lleve a querer probar tener sexo con otro hombre, pero desde aquí os tranquilizamos porque en absoluto que te guste el sexo anal quiere decir que seas homosexual y, si lo fueras, pues tampoco pasaría absolutamente nada y tendrías que disfrutar lo máximo posible de este tipo de relaciones porque es lo que toca.

Lo que pasa es que somos muy morbosos y todo lo prohibido nos produce una excitación increíble, las chicas siempre nos lo han puesto muy difícil en este sentido y estoy seguro de que dentro de unos años se nos habrá pasado la tontería y volveremos a adorar los chochitos.

A estas alturas todos sabemos que para practicar sexo anal hay que tomar muchas precauciones en cuanto a higiene, por lo que el exceso de limpieza nunca estará de más, también será mucho más placentero penetrar un agujerito limpio y que huela bien a otro descuidado que puede darnos alguna que otra sorpresa desagradable.

Por lo demás nosotros siempre lo vamos a recomendar reiterando que ante todo mucha higiene, pero también paciencia porque esto no es llegar y besar el Santo como se suele decir, el trabajo de dilatación requiere de tiempo y si de verdad os preocupáis por vuestra pareja es imprescindible que perdáis el tiempo para que todo sea lo más agradable posible.

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